miércoles, 22 de octubre de 2008

Ciencia Política y Desarrollo Rural

Con el acelerado aumento de la población en los centros urbanos, el incremento de la migración campo-ciudad, muchos (entre los que me incluyo) indicábamos un descenso seguro de la ruralidad, en Chile y el resto de América Latina. Esta semana el PNUD a través del Informe de Desarrollo Humano (IDH) mostró lo contrario. ¿Qué sucede?, pues bien la dinámica parece ser muy simple y deviene de las contradicciones propuestas por la política, en la medida que la población urbana se expande el número efectivo de demandas aumenta expotencialemente, un juego propio de la economía política. Con esta dinámica los costos sociales y psicológicos en el área urbana aumentan en relación a los previstos en lo rural, entonces ¿quienes sustentan la población rural?, pequeños productores, propios de la Agricultura Familiar Campesina (AFC) quienes con su trabajo y alejados del transporte, de los servicios básicos y de comodidades tales como el Mall, sustentan el 45% del PIB nacional, y sólo la región metropolitana (el centro urbano más importante del país) produce el 35% de los productos agrícolas del país (Chile Potencia Alimentaria y Forestal)

Si, aquella población que históricamente ha sido objeto de estudio de la antropología y la sociología y donde encontramos inmensos recursos académicos para entender las dinámicas y el trabajo rural. Pero, que rol ha cumplido la Ciencia Política, arte del estudio social (WEBER), en el desarrollo rural. Haciendo un rastreo por el limbo académico en ciencia política encontramos poco y nada. Motivos, las ideas e investigaciones en politología sólo se centran en instituciones y procesos políticos que no permiten la inclusión de lo rural. Al parecer lo rural no posee influencia directa en las instituciones democráticas, puede que esa pequeña fracción de población sea tan dominada que investigar sólo persiga documentar relaciones de dominación urbano-rural institucionalizadas.

Durante mi trabajo he observado que estos hombres y mujeres rurales en su día a día entregan su esfuerzo a la sobrevivencia, siendo ciudadanos alejados de las decisiones, no tiene las características de la población urbana, sin embargo, tiene el derecho de hacer parte del debate nacional de sus demandas y nosotros como cientistas sociales de indagar es sus problemáticas y demandas (mira que son muchas).....

sábado, 5 de enero de 2008

MUNDO EN TRANSFORMACIÓN JUVENIL

Hoy, y siempre aquellos niños impacientes y con cara de aburridos nos presentaran nuestro futuro. Esos niños, son nuestros jóvenes quienes buscan un puesto en la sociedad en base a deseos, ambiciones, esperanzas o estupidez.

¿Quién pensaba que estos niños iban a iniciar revueltas y presiones políticas? Si, hace diez años estaban jugando con autitos. Es este nuestro futuro, un futuro innovador de nuevas ambiciones sociales, económicas, políticas y culturales, un mundo distinto, ¿por qué?

Hace poco, no más de cinco años un presidido consejo de ancianos mapuches índico lo que más tarde se conocería como “Transformaciones Culturales”. Hoy, ese proceso se encuentra en pleno crecimiento. La globalización como proceso múltiple, es su principal vía (aunque no exclusiva) en ella se reflejan nuevas formas de comportamiento, la cultura se extrapola a nuevas formas de apreciar el mundo, nuestro espacio se transforma y nos conduce nuevas sensaciones, lo que antes era nuestro hoy es de todos, este mundo comienza a cambiar y nadie saben dónde llegará.

Pero que significa transformaciones culturales, ¿Pensamos diferente? ¿Vemos otro mundo? ¿Qué cambia?

Sí, siempre hemos pensado diferente, el mundo en su particularidad es un mundo de diversidad donde cada elemento es significativo por su inigualable singularidad, sin ella el mundo sería una copia del todo, un ente auto-administrable donde cada elemento sería al mismo tiempo una comprensión del todo, nada sería al azar todo estaría controlado por el todo.

Es este mínimo detalle lo que hace de los jóvenes la piedra angular de nuestra transformación cultural. Sin ellos nos sería imposible acomodarnos a la vía globalizadora, ellos en su calidad de futuro son los que permiten mantener la singularidad, mantenernos en nuestro mundo abogando por pertenecer unos a otros velando por la mancomunidad de nuestro tiempo.

Jóvenes, incierta palabra para aquellos que no ven futuro, pero sí, son ellos los que dirigirán el destino de nuestro pasado, un mundo que no conocemos y quizás nunca lleguemos a conocer, otro mundo.

Se preguntarán ¿qué jóvenes son? ¿De dónde y cuándo llegarán? Ante la primera interrogante, la respuesta es simple, todos…todos, los jóvenes lo son todo en lo urbano y en los rural, ser joven implica ser futuro y para aquellas zonas pobres, ser joven implica aumentar las posibilidades de escapar de la pobreza. Un joven es potencial de capital, es un activo social especial, es el único activo que a medida que se utiliza y forja, aumenta su valor, es decir, es el activo no depreciable por excelencia y en su calidad de activo, permite acrecentar las ganancias del todo que lo rodea.

Para la segunda interrogante, la respuesta es no llegarán… “los jóvenes siempre estarán”. Y cómo jóvenes hay que entregarles atención, ya que ellos aún no saben que son el futuro…apóyalo, aconséjalo, ábrele puertas y los ojos que nosotros dejamos el mundo dando paso a su mundo, el mundo de nuestro pasado.

Siempre se habla cuando… yo era joven podía hacer estas dificilísimas proezas, que hoy ya no se hacen… bueno esta juventud que ves ahora también puede hacer aquellas proezas, pero sin tu ayuda podría cometer los mismos errores que tú.

Nuestra juventud es un activo inconmensurable, imposible de contener… impossible is nothing… dice un conocido comercial. Bueno sí, nuestra juventud es un centro de energía, habilidad, aprendizaje y conocimiento que nosotros no llegaremos conocer. Sin embargo, todo ese potencial es inservible, si no utilizamos ese activo perdemos la posibilidad de mejorar cualitativamente las condiciones de vida de cientos de miles de personas en el mundo...CONTINUARÁ